La Organización Mundial de la Salud (OMS), criticada por países como EEUU debido a su presunto apoyo a China en la actual crisis sanitaria, inaugura mañana lunes una de sus asambleas anuales más complicadas, consagrada casi íntegramente a reforzar la coordinación global contra la pandemia de COVID-19. La asamblea durará sólo dos días y se celebrará de forma virtual debido a las limitaciones que la propia pandemia ha impuesto a los viajes y los eventos de masas, por lo que representantes de los 194 Estados miembros, entre los que se esperan varios líderes estatales, intervendrán por videoconferencia.
