Horacio Silva, trabajador petrolero e integrante de REDES: “Somos testigos del naufragio financiero y moral de Venezuela”.

  • El técnico en instrumento de control de PDVSA en la refinería El Palito, exigió que el “salario mínimo debe ser igual a nuestra canasta básica, así como está estipulado a nivel mundial”

 

“Exigimos un salario justo adecuado a los tiempos inflacionarios y dolarizados que vive nuestra economía venezolana”.

Así lo dijo el técnico en instrumento de control de PDVSA en la refinería El Palito, Horacio Silva, al considerar que “somos testigo del quiebre financiero y moral de Venezuela”.

Con más de 20 años de servicio en la industria, el también representante gremial de la columna obrera del movimiento REDES, sostuvo que el “salario mínimo debe ser igual a nuestra canasta básica, así como está estipulado a nivel mundial”.

En ese sentido, recordó que “ahora tenemos una cesta básica alimentaria que se ubica alrededor de los 34 millones de bolívares según cifras del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (CENDAS-FVM)”, lo que equivale a unos 136 salarios mínimos (cuando estaba en 250 mil bolívares).

Igualmente, Silva expuso que a este escenario se une el cautiverio social debido a la pandemia de coronavirus, y que “la Organización Internacional de Trabajo (OIT) estima que el desempleo mundial girará en unos 130 millones de despidos, donde solo en EEUU serán 20 millones de desempleados. Además, la caída del Producto Interno Bruto (IPC) gira en un 86% en Venezuela y sin que sepamos las cifras reales de desempleo en el país, mi pregunta es: ¿Cómo quedará la economía de Venezuela ante este nuevo escenario dantesco?”.

“PASO DE MANUEL QUEVEDO POR PDVSA DA PENA”

Por otra parte, sobre la situación petrolera venezolana, Horacio Silva habló desde su experticia de más de dos décadas en el área, aseverando que “estamos en presencia del desmoronamiento de la industria, y en medio del peor desabastecimiento de gasolina experimentado en la historia republicana del país, lo que ahora es nuestra realidad cotidiana”.

Para expresar el rechazo a esta situación, como integrante de la columna obrera del movimiento REDES, propuso “retomar nuestra jornada de protesta desde nuestras casas”, por lo que planteó la realización de un cacerolazo nacional “ante la llegada de este ofensivo incremento salarial”, que de 250 mil bolívares fue subido a 400 mil bolívares por el Gobierno de Nicolás Maduro.

Asimismo, sobre el nuevo nombramiento del ministro de Energía y Petróleo, Tareck El Aissami; y del presidente de PDVSA, Asdrúbal Chávez, el dirigente sindical expuso lo siguiente: “El general Manuel Quevedo se retira o lo retiran sin pena ni gloria, después de una pésima gestión al frente de ambos cargos. Representó una incapacidad manifiesta y una incompetencia a toda prueba. No pudo con el incremento de la producción petrolera, que anunció al inicio de su gestión de un millón de barriles diarios, que además tan reiteradamente prometió, secundado en eso por Nicolás Maduro, bajo la falsa premisa que había construido un millón de casas en un año, pero con su gestión tal premisa queda desmentida. No solo no incrementó la producción en un solo barril diario de crudo, sino que hizo que la misma disminuyera en 1.360.000 diariamente, pues a su llegada la producción petrolera estaba en 1.945.00 y él la deja en 635 mil”.

 

“Exigimos un salario justo adecuado a los tiempos inflacionarios y dolarizados que vive nuestra economía venezolana”, dijo Horacio Silva

 

Finalmente, Horacio Silva acotó que “nunca PDVSA había tenido una caída interanual en su producción (453.333 b/d) como en los tres años de Quevedo. Su paso prolongado por la primea industria del país por el máximo cargo de la casa matriz da pena, y se va o lo van casi que con la misma ignorancia con la cual llegó, pues creo que aprendió muy poco”.

 

 

-vía Prensa REDES / Yahvé Álvarez

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Author: El Reportero Anónimo