Juan Guerrero: De Bolívar a Wilexis

Cuando huían de isla en isla por la persecución de las fuerzas navales españolas, Brión, Bolívar y su amante Pepita Machado, fueron a refugiarse a un casi desolado islote en el Caribe, allí tuvieron que asaltar una pequeña hacienda, hacer prisionero a su dueño y robarle sus gallinas. Es también esta, parte de la vida de nuestros héroes. Luis Brión, por ejemplo, también fue un corsario de siete mares, aventurero, comerciante y prócer. Ocurre también con Ezequiel Zamora, dudoso comerciante y hasta forajido cuatrero. Ni hablar del coronel Jacinto Lara, quien con su propio sable degolló en las orillas del Caroní a 29 indefensos sacerdotes, antes les mando desnudar, los arrodilló, degolló uno a uno, los mandó incinerar y los lanzó al río.

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Author: Pablo Perez