Juan Pablo García: Diáspora venezolana y parlamento

Al principio fue algo minimizado y también subestimado. Nuestra gente se iba del país en busca de las oportunidades que Venezuela les negaba. Rápido, el régimen socialista los estereotipaba como “vende-patrias”. Muchas veces lo oímos y nos fajamos a defender a los paisanos en la Asamblea Nacional bajo absoluto dominio del oficialismo. Pero después el fenómeno fue creciendo y se hizo inevitable, masivo y desesperado. Luego del triunfo electoral de la oposición en 2015, varias veces observamos que el tema no era pasajero. La clase media informada y calificada inició el penoso camino del desmembramiento familiar cualesquiera fueran sus procedencias geográficas. Profesionales de buena formación académica y experiencia laboral, marcaron la ruta a los sectores populares que ya no tenía para abordar un avión y saltar el charco, sino que emplearon a fondo los autobuses para llegar a todos los rincones del continente en varios días y semanas. Incluso, a pie. Con niños a cuestas, se internaron por autopistas y carreteras peligrosas hacia países vecinos cuyos servicios colapsaron. Un par de detalles del exilio forzado llama igualmente la atención: por una parte, dio alcance a los propios chavistas y maduristas que tampoco se salvaron de las peores condiciones en las que se encuentra el país; y, por el otro, lamentablemente, se colaron las bandas completas de la criminalidad ordinaria que se mezcla con la criminalidad política, porque los hay prófugos de la justicia, los hay con extraordinarias cuentas en los paraísos fiscales, los hay soplones y agresores, escondidos en muchos países y al servicio de las misiones diplomáticas de la usurpación.

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Author: Pablo Perez