Hace más de 50 días fue detenida arbitrariamente la joven Maury Carrero Mendoza y hoy se encuentra pagando prisión injusta en la cárcel de mujeres del INOF, entre presas comunes. Según los testimonios recogidos en el entorno donde se desenvuelve, ella es absolutamente inocente. El régimen cargó contra ella por haber laborado con un concejal de Baruta, que trabajó posteriormente en el despacho del presidente interino Juan Guaidó. Ella es una de las 28 presas políticas, que con los hombres suman a 428.