Antes de que el actual primer ministro israelí Benjamin Netanyahu tuviera que sentarse en el banquillo de los acusados por corrupción, tres dirigentes israelíes tuvieron problemas con la justicia lo que les abocó a la dimisión, y en algunos casos, a la cárcel.
Benjamin Netanyahu es, no obstante, el primero que comparece ante un tribunal durante su mandato.
– Ezer Weizman –
En julio de 2000, el presidente Ezer Weizman, general de aviación y antiguo comandante del ejército del aire, dimitió.
Las revelaciones de que habría recibido en los años 1980, cuando era diputado y ministro, “regalos” de un monto de 450.000 dólares del hombre de negocios francés Edouard Saroussi, provocaron su caída.
Weizman, primer presidente israelí en ser interrogado por la policía como sospechoso, escapó por los pelos a tener que sentarse en el banquillo ya que la policía recomendó clasificar el caso por “falta de pruebas”, aunque lo consideró culpable de “fraude” y de “abuso de confianza”, delitos que habían prescrito.
El presidente de la Knesset (Parlamento israelí), Avraham Burg, le convenció de que la única forma de evitar la apertura de un proceso humillante de destitución era que él mismo dimitiera.
Murió el 24 de abril de 2005, a los 81 años.
– Moshé Katzav –
En junio de 2007, el presidente Moshé Katzav, implicado en un escándalo sexual de la época en que era ministro, dimitió.
La maquinaria judicial se activó en 2006 cuando esta figura del Likud, que había sido elegido presidente en el 2000, denunció ante el fiscal general que era objeto de un intento de chantaje por parte de una de sus antiguas secretarias que le acusaba de violación.
El demandante rápidamente se convirtió en sospechoso. Los testimonios se multiplicaron y otras mujeres lo acusaron de haber abusado de sus funciones para perpetrar agresiones sexuales.
En diciembre de 2010, fue reconocido culpable, en particular de violación contra dos de sus antiguas colaboradoras cuando era ministro de Turismo en los años 1990, así como de acoso sexual, soborno de testimonios y trabas a la justicia.
Condenado a siete años de cárcel por violación, fue liberado en 2016 a los 71 años después de haber obtenido una reducción de la condena.
– Ehud Olmert –
La caída del primer ministro Ehud Olmert, que había llegado al poder en 2006, empezó en julio de 2008 cuando, cada vez más debilitado por acusaciones de corrupción, renunció a presentarse a las elecciones primarias de su partido Kadima (centro) y por tanto, a las funciones de primer ministro.
Dimitió del puesto de primer ministro en septiembre pero siguió seis meses más en el cargo.
El exjefe del gobierno fue condenado en 2015 a 18 meses de cárcel por sobornos en el marco del faranónico proyecto inmobiliario Holyland en Jerusalén cuando era alcalde de 1993 a 2003.
A esta condena se sumaron ocho meses de cárcel por haber recibido decenas de miles de dólares del hombre de negocios estadounidense Morris Talansky cuando era ministro de Comercio e Industria.
Asimismo pasó un mes en la cárcel por trabas a la justicia, con lo que la condena total se elevó a 27 meses de cárcel.
Se convirtió en el primer antiguo primer ministro que fue a parar a la cárcel. Después de purgar un año y cuatro meses, fue liberado el 2 de julio de 2017 gracias a una reducción de la condena.
Fuente: AFP