Cuando conocí a Antonio personalmente, estaba en la población de Calabozo reunido en una asamblea de productores de arroz, agrupados en APROSIGUA (Asociación de Productores del Sistema de Riego del Guárico). El debate estaba relacionado con las pérdidas que ocasionaban los roedores que devoraban los granos cuando estaban por consolidarse las cosechas de ese cereal. Desde entonces, me consta su pasión por las luchas de quienes se dedican con grandes esfuerzos a producir los alimentos que aseguren “los tres platos” que ansían tener garantizados cualquier familia en Venezuela.