Según la OMS, uno de cada dos pacientes crónicos no cumple con su tratamiento, es decir, no toma el medicamento que le ha prescrito el médico cómo y cuándo debe. Para el paciente, esto puede suponer problemas de salud y, para el sistema, costes asociados. ¿Qué puede hacer el farmacéutico en estos casos? Una opción es animar a sus pacientes a probar alguna aplicación móvil que le ayude a seguir el tratamiento a rajatabla.
