No habrá apretones de manos, celebraciones tras los goles, ni diálogos entre los jugadores: el campeonato de fútbol de Corea del Sur se reanuda el viernes a puerta cerrada y con reglas estrictas dos meses después de la fecha prevista, debido a la pandemia del coronavirus.
Estas reglas de distanciamiento social buscan evitar una nueva propagación del COVID-19 en este país, que fue uno de los primeros afectados por la pandemia, tras China, a principios de año, pero que logró invertir la curva de las contaminaciones con una estrategia agresiva de test de todas las personas en contacto con enfermos.
