- “Nos tocó pasar por las trochas (pasos ilegales) y pagar”, dice una mujer que retornó al país junto a su familia. Esa transacción no siempre se completó con dinero. Explica, los grupos irregulares, a veces armados, que operan en la zona fronteriza aceptan dispositivos móviles o alimentos como forma de pago, y así pudieron pasar, entregando la comida que tenían
