El planeta entero se está ajustando a los rápidos cambios generados por el cisne negro que representa el Coronavirus. Todas las naciones están enfrentando, dificultosamente, este problema de extrema complejidad y la única herramienta efectiva es el distanciamiento físico. La aparición de la Vacuna nos ayudara indudablemente pero aún falta. No obstante, sin haber superado el dolor y la muerte que la enfermedad deja a su paso, es cada vez más evidente el cúmulo de perjuicios económicos que la pandemia está generando globalmente. El gobierno de facto de Venezuela, discursivamente, insiste en una falsa dicotomía: salud o capitalismo. Esa falsa dicotomía, producto de su dogmatismo, nos está conduciendo al camino sin salida de una cuarentena eterna. ¡La verdad, es que nos ha conducido por este camino ya hace dos décadas!