Para muchos el tema de la “Operación Gedeón” tiene tela de sobra para cortar, lo cual es cierto, pero quiero pedirles que le prestemos un poco de atención al panorama electoral que -según palabras de sus propios actores – se avecina, y que podría significar el comienzo del fin para algunas de las partes, me refiero al oficialismo (no lo defino de otra manera porque tiene muchas divisiones y fracturas, pero se mantienen cohesionados en torno al poder) y la oposición, así esté amarrada con papel maché.