Una mujer con mascarilla descansa en una sala con pacientes de COVID-19 en el Hospital Regional de Iquitos, el 7 de mayo de 2020, en Iquitos (Perú). La historia se repite para los indígenas de la Amazonía. Si antes fue la viruela, la gripe o el sarampión, ahora los habitantes ancestrales del pulmón verde del planeta se enfrentan al coronavirus nuevamente desprotegidos y vulnerables, pero esta vez han decidido no morir en silencio. A pesar de las repetidas advertencias del peligro que corrían y de haberse aislado en sus territorios, la pandemia los ha alcanzado igualmente. Ya son 40 los indígenas fallecidos y 679 los contagiados por el COVID-19 en la Amazonía, según el registro de la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA). EFE/Ginebra Peña