A los periodistas que sudan gordo para que la información no sea secuestrada

 

Por Agapito Garrido

 

Felicitaciones a los periodistas que marcados cual goleadores por los cuatro costados, intentan zafarse de esa marca perversa que todo poder intenta poner como un cerrojo para que la información y la verdad no fluyan entre las manos receptoras de los ciudadanos, que la necesitan para saber hacia dónde nos llevan los que encaramados en gigantescas olas reman al mundo hacia una dirección desconocida, entretejida con intereses, la mayoría de las veces no sacrosantos, dictados por órdenes que obedecen más a lo crematístico que a cualquier otra cosa. 

Si bien los gobiernos son los primeros que podemos llamar poder, están los grupos políticos que buscan tenerlo, los grupos económicos y tantos otros grupos que necesitan controlar que no se conozca lo que hacen tras las bambalinas de las buenas declaraciones, para que no se conozca la manos que mecen la cuna de los acontecimientos que a diario se producen, insuflados por los que más tragan. 

Periodista es periodista, y el oficio los hace trabajar con la información, pero en este editorial nos estamos refiriendo a los periodistas independientes de esos poderes fácticos, que no tienen en sus bolsillos la marca de la tarifa, y que andan en el mundo a veces como aquel Don Quijote y su famoso escudero, Sancho Panza, deshaciendo, con la información, los  entuertos que suelen tejer y entretejer los duchos en los menesteres de gestionar el poder a favor de sus intereses de grupos, clanes y tribus, arropados los muy cínicos con bellas declaraciones de amor a la patria y demás pastizales de ese tenor. 

Pero existen y gracias a ellos la luz no se ha ido del todo de la faz de nuestro país, por muy trompadas que a diario reciban de los que se creen exclusivos dueños de nuestra amada nación, Venezuela. 

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Author: El Reportero Anónimo