Los métodos utilizados por la dictadura en Venezuela, simplemente son tan predecibles como abominables y descompuestos. Pero lo peor es, como se ha malogrado y transformado en catástrofe, no sólo en forma coyuntural, sino a largo plazo; nada más y nada menos que a la niñez en su alimentación y por ende su salud física y mental, lo cual repercute en su educación, en las capacidades y competencias como adulto. En conclusión un futuro truncado y destrozado.