Durante al menos dos horas, el lujoso avión Learjet, de matrícula venezolana, en el que el colombiano Álex Saab llegó a Cabo Verde, el viernes 12 de junio, le sirvió de prisión. Autoridades locales estaban advertidas por el FBI de que Argelia le acababa de negar el aterrizaje y de que iba a ese país insular por combustible para saltar a Irán. Y les pidieron retenerlo mientras llegaba la circular roja de Interpol.
