Si Maduro se va hoy, pronto Venezuela podrá producir la gasolina suficiente para el consumo interno e iremos creando las condiciones para recuperar mercados internacionales que hemos perdido, baja que no es causada por las sanciones, como argumentan los propagandistas del régimen, que van de esquina a esquina cacareando que son “las sanciones del imperio” la causa de la ruina de Venezuela, pretendiendo, ilusamente, esconder la verdad: que esa tragedia es la consecuencia de los desenlaces de las arbitrariedades que desencadenaron los mandos dictatoriales de Chávez y Maduro.