La restricción al consumo y los nuevos precios de la gasolina aumentarán el costo de los alimentos. Aún con el precio subsidiado no se pueden mantener los precios actuales, mucho menos con el cupo de 120 litros por mes. Esta cantidad de litros por mes es insuficiente, tomando en consideración la distancia que tienen que recorrer los productores para movilizarse hacia sus unidades de producción, trasladar el personal obrero y el acarreo de insumos. De mantenerse este esta opción de venta que plantea el régimen, tendría que recurrirse a la compra de gasolina aprecio de $0.50. Se requieren entre 50 y 40 dólares para llenar de combustible un camión liviano o una camioneta, esto multiplicado por el número de vehículos de trabajo en las unidades de producción arroja una cifra considerable, que tendrá que ser cargada al costo de producción de los alimentos.