Irán ha sorprendido este lunes al mundo al emitir una orden de arresto contra el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y contra varias decenas de personas más. Les acusa del ataque que acabó con la vida del general Soleimani y de otros atentados con aviones no tripulados sobre Bagdad.
Así lo ha adelantado Al Jazeera, que publica también que el gobierno iraní ha pedido ayuda a la Interpol para poder detener al máximo dirigente norteamericano. Según el fiscal general de Teherán, Ali Alqasimehr, Trump y otras 30 personas estarían involucradas en el ataque del pasado 3 de enero en el que murió el general Qassem Soleimani, por lo que se enfrentan a “cargos de asesinato y terrorismo”.
Además, el fiscal Alqasimehr quiso dejar claro que el gobierno iraní continuará con el procesamiento incluso después de que Donald Trump termine su mandato, ya sea este mismo año, tras las elecciones del próximo mes de noviembre, o bien dentro de cuatro años en caso de que salga reelegido en las urnas.
Interpol dispone de varios tipos de notificaciones para tratar de conectar a las policías de los distintos países que reclaman su ayuda. Las más alta de todas es la “notificación roja” que es la que Irán ha solicitado para Trump y el resto de personas que están acusadas del asesinato de Soleimani y de los ataques con aviones no tripulados.
Interpol no obliga a detener a ningún sospechoso, pero la orden de arresto podría limitar los viajes del presidente norteamericano
Esas notificaciones se trasladan a las autoridades de cada país que son las encargadas de hacer o no los arrestos en nombre del país que lo solicita. Una notificación de Interpol, sea del color que sea, no obliga a ningún país a arrestar o extraditar a un sospechoso, pero sí puede poner en problemas a Trump limitando sus viajes fuera de Estados Unidos.
Fuente: El Confidencial