José Romero: No van a quebrarme

Estuve en cola para poner gasolina durante 29 horas, soportando un inclemente sol, luego una lluvia que nos obligó a encerrarnos en los carros, con sed, hambre, sin dormir, con picaduras de zancudos y temiendo un atraco en cualquier momento. Luego de una miserable y horrible noche, con indignación vi en la mañana cómo, con el mayor descaro, los Guardias Nacionales organizaron y pasaron por delante de nosotros, a quienes les pagaron para poner gasolina sin pasar todas las ronchas que tuvimos que calarnos. Así, mientras nosotros debimos haber salido temprano en la mañana, terminamos saliendo ya de noche, porque el abuso de los coleados se repitió 3 veces.

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Author: Pablo Perez