El egoísmo ha sido condenado como un acto inmoral y malvado en el tiempo por filosofías que predican que el egoísmo no debe ser practicado bajo ningún concepto y que la existencia del ser humano debe estar subordinada a los intereses colectivos para la satisfacción de todos. Para empezar a dejar atrás esta falacia tan aplicada desde tiempos remotos que ha llevado a construir sociedades dependientes, siendo esclavas “moralmente” y adoctrinadas en un engaño, debemos aclarar y comprender el verdadero significado del egoísmo.