La Academia del Cine ha anunciado el fallecimiento de la actriz y presentadora Rosa María Sardá. Tenía 78 años de edad y era muy querida por su especial sentido del humor que aplicó en su faceta de presentadora en televisión y en el cine.
La actriz había logrado el reconocimiento del público y de la profesión y consiguió dos premios Goya como actriz de reparto.
Fallece en Barcelona a los 78 años la actriz e inolvidable presentadora de los @PremiosGoya Rosa Maria Sardà. Ganó dos goyas como Mejor Actriz de Reparto, por Sin vergüenza y ¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo? Recibió en 2010 la Medalla de Oro de la Academia. pic.twitter.com/SKuZnamL28
— Academia de Cine (@Academiadecine) June 11, 2020
El cine está de luto, porque se ha ido una de sus actrices más icónicas y versátiles. Rosa Maria Sardà ha perdido la dura lucha contra el cáncer que venía librando desde hace seis años. La enfermedad la apartó a los 72 años de los escenarios y en una de sus últimas entrevistas concedida a Jordi Évole hablaba con esta templanza y valentía del proceso que estaba viviendo: “Yo no lucho contra nada, no se lucha contra el cáncer, el cáncer es invencible. Es una cuestión de que los que se ocupan de ti tengan más o menos tino al programar unas ciertas medicaciones. No se trata de una lucha porque el cáncer siempre gana. Siempre”.
No cabe duda de que Rosa Maria ha sido y es una de las intérpretes más queridas, pero también de las más controvertidas, pues nunca se ahorró una opinión, aunque levantara ampollas, pero lo que era indudable es que era fiel a sí misma, y con su trabajo y su actitud se ganó el respeto de todos.
Hija del barcelonés barrio de Horta, hermana del presentador y periodista Xavier Sardà, y vinculada desde sus inicios al círculo de cómicos de La Trinca (fundadores de la productora de ‘Operación triunfo’, Gestmusic), estuvo casada con uno de sus miembros, Josep Maria Mainat. Fruto de su unión nació su único hijo, el productor Pol Mainat.
Pocas actrices han podido dotar a sus personas de una ironía tan particular. Rosa Maria les insuflaba vida y les dotaba de una humanidad única. Su gran trabajo le valió dos goyas y la Medalla de Oro de la Academia. Para toda una generación siempre será recordada como máxima protagonista del programa de ‘sketches’ ‘Ahí te quiero ver’ y esa manera de llamar a su marido Honorato.
Fuente: Huffingtonpost