La función hace al órgano, no el órgano a la función. Sostenían los estructuralistas. En lo social, mayormente. En los Poderes del Estado, oficinas, en general, de esa Chapuza Popular RoboLucionaria, por ejemplo. Existen. Ahí están. Sus titulares se jactan de autoridad – otra cosa es que la ejerzan como lo manda Dios. Automóviles oficiales – con gasolina gratis, 90 octanos, no esa basura iraní, para la plebe, buena para guisar a costa de la miseria compatriota. Asistentes, comisionados, parafernalias, guisos, muchos guisos de todos los sabores, olores y calibres. Nepotismo (el nepotismo, es el racismo en su fase más regresiva). Nadie sabe – incluidos sus creadores- porqué y para qué, fueron instituidos, tales entes del Estado.