Los números de los infectados por coronavirus comienzan a dispararse. Las cifras se harán semejantes a las de Brasil, Perú, México y el resto de América Latina. Científicamente no puede ser de otra manera. Lo grave es que nuestra infraestructura sanitaria es mucho más precaria. Sin gasolina suficiente, ni recursos para enfrentar la pandemia, el desgobierno seguirá colapsando y tendrá que sacar a los militares a las calles para tratar de controlar al país. Esto generará un gran foco de contagio entre los hombres de uniforme.