Lo habían decidido con anterioridad. Siguieron un guión constantemente, de tal manera que no debía ser un acto sorpresivo. Estaba cantada. El primer paso fue el de anular con una trampa los diputados de Amazonas, para impedir la votación de dos tercios que posibilitaría, entre otras cosas, elegir el Consejo Nacional Electoral. Inventaron la figura del desacato y designaron de manera ilegítima la constituyente. Desataron una acción represiva y de persecución permanente contra los diputados electos, violando el precepto de la inmunidad parlamentaria.