La salvadoreña Raquel Eunice Barrera, de 28 años, cocina en su casa en Santiago Nonualco, departamento de La Paz, El Salvador, el 23 de julio de 2020. – “El mundo está infestado y hay miedo, en mi familia ha habido cinco muertes en poco tiempo y ha sido difícil perderlos así “, dice Raquel Barrera, una salvadoreña que vio morir a sus dos padres y tres hermanos en menos de dos meses a causa de COVID-19. (Foto por Yuri CORTEZ / AFP)