El dinero no dan pa’ comida y medicinas a la vez

  • Hasta 4 millones se pueden gastar en tres cositas

La economía del país se ha visto afectada aún más desde hace tres meses cuando se decretó la cuarentena por la pandemia del COVID-19. La hiperinflación produjo que en las últimas semanas los precios de los productos de primera necesidad triplicaran su valor, entre ellos los medicamentos.

Realizando un pequeño recorrido por algunas farmacias de la ciudad, se pudo conocer los precios en el que de algunos medicamentos básicos  que la gente tanto busca: el acetaminofen en tabletas puede hallarse desde Bs. 250 mil hasta 400 mil; Loratadina que es uno de los antialérgicos más utilizados en enfermedades respiratorias: Bs. 400 mil: Azitromicina es uno de los más costosos, y podría llegar a costar hasta un millón 500 mil bolívares, mientras que los inhaladores como el Bromuro Ipatropio puede conseguirse hasta en  2 millones, estos en presentación para adulto. Las presentaciones para niños no varían mucho en cuanto a los precios.

Esto significa que cualquier persona para adquirir este tipo de tratamiento que contenga analgésico, antialérgico, antibiótico y algún inhalador, debe tener un presupuesto aproximado de más de cuatro millones de bolívares, o de 18 a 20 dólares, dependiendo de la presentación del medicamento si es para adulto o para niño.

Otra cosa que también se debe tomar en cuenta, son los días de tratamiento, ya que los medicamentos para adultos, son vendido por blíster y no por caja, como se conseguían anteriormente, y la mayoría de estos solo traen 10 tabletas, lo que dificulta muchas veces que una persona pueda cumplir su tratamiento al pie de la letra,  independientemente de la enfermedad que se esté tratando.

Cabe resaltar que el salario básico de cualquier empleado en el país es de 4.5 dólares, es decir, entre 800 mil y un millón de bolívares, lo que significa que para que una persona adquirirá este tratamiento debe reunir más de cuatro salarios, lo que a su vez significa que si  compra los medicamentos no tendría para comer.

Esta es una coyuntura más que vive el venezolano en su día a día, pues prácticamente se debe decidir entre comer o cumplir con un tratamiento médico, algo que se torna bastante difícil, pero que de alguna manera algunos tratan de solventar ante las adversidades que se presentan a diario.

 

Fuente: Noticia al Día

Clique aqui para ver articulo original en CCNES

Author: El Reportero Anónimo