El producto interior bruto (PIB) de Estados Unidos registró una contracción anualizada en el segundo trimestre del año del 32,9% como consecuencia del impacto de la pandemia del Covid-19, frente a la caída del 5% observada en el trimestre anterior, según la primera estimación del dato presentada este jueves por la Oficina de Análisis Económico del Gobierno (BEA, por sus siglas en inglés).
El organismo, sin embargo, ha alertado de que los efectos económicos completos de la pandemia no se pueden cuantificar, ya que los datos en los que se basa todavía están incompletos y tardarán en actualizarse. Además, gran parte de las medidas de confinamiento decretadas en marzo y abril comenzaron a levantarse en mayo y junio, lo que provocó cierta aceleración en la actividad económica.