La Huelga Electoral Indefinida (H.E.I.) es un acto de resistencia ciudadana en contra de la manipulación del voto. Consiste, sencillamente, en manifestar la propia voluntad de no participar, de ahora en adelante, en ningún proceso electoral que pueda convalidar otro fraude electoral; y, al mismo tiempo, una declaración de que esa voluntad permanecerá incólume hasta que se logre el objetivo planteado, que no es otro que desmontar todos los elementos del proceso y sus actores responsables del fraude; es decir, restablecer la confianza en el sistema electoral, lo cual sólo es posible con la salida del régimen. Invisibilizar electoralmente a la diáspora es una violación de derechos civiles, a una población que superará fácilmente el 15% de un Registro Electoral debidamente auditado.