Con la actual pandemia, sectores de la izquierda marxista pronostican el fin de la globalización y del capitalismo al que apodan neoliberalismo. En el mundo sólo quedan dos países con economías estatizadas de carácter marxista: Corea del Norte y Cuba. El capitalismo es ahora hegemónico bajo democracias liberales, en dictaduras comunistas, autocracias nacionalistas o dictadores bananeros. Corea del Norte es una monarquía comunista, no forma parte de la mitología revolucionaria universal. El régimen cubano es entonces el último referente moral, político e ideológico del modelo marxista, anticapitalista y antiimperialista. Luego de sesenta y un años de sobrevivir está en decadencia moral, material, intelectual y generacional. Pero la muerte de la utopía cubana no será sólo el final de un régimen, sino el derrumbe de una iglesia que dejaría en el desamparo espiritual a millones de creyentes de la religión política marxista en todo el mundo. De ese final y de lo que implica se trata este ensayo, que se publicará en dos entregas.