Juan Pablo García: ¡Vaya cura, caray!

La Compañía de Jesús, a través de su Provincial, el padre Rafael Garrido, cumplió con su responsabilidad de aclarar las cosas: simplemente, no está de acuerdo con la criminalización de los venezolanos que tratan de reingresar a su país desde Colombia, como lo hizo el padre Numa Molina. Esto de tratar de “bioterroristas” e inculpar, pues, el comentario no ha sido aislado, al gobierno colombiano de urdir una conspiración de tamañas dimensiones, no es propia de un cristiano y, menos de un sacerdote. Que sea partidario el merideño de la anacrónica teología de la liberación, por ejemplo, es o puede ser natural en el seno de la comunidad católica, pero no lo es el fanatismo político que llega hasta sus últimas consecuencias del madurismo, insensato, atorrante, y que clama a los cielos en el contexto de la Venezuela que Chávez y Maduro hundieron en la catástrofe humanitaria.

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Author: Pablo Perez