El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, ha iniciado en Washington su primera visita al extranjero desde que accedió al cargo en diciembre de 2018. Tras visitar los monumentos a Lincoln y a Benito Juárez, el mandatario se reunirá con Donald Trump en la Casa Blanca, para varias reuniones centradas en comercio y una cena.
Lejos han quedado las tensiones entre ambos gobiernos, después de que Trump acusara en campaña a México de enviar a «criminales» y «violadores» hacia el norte. Aunque López Obrador fue crítico con el estadounidense en campaña, después ambos han forjado una sorprendente amistad, sellada por esta visita.
López Obrador llegó a Washington el martes por la noche, tras un vuelo comercial, con escala y en clase turista. Su viaje fue retransmitido en redes sociales por pasajeros de los aviones en que voló. A diferencia de las ruedas de prensa y reuniones en Ciudad de México, el presidente sí lucía una mascarilla para cubrirse la boca.
Como los demás líderes populistas americanos —Trump y Jair Bolsonaro, de Brasil— López Obrador restó importancia al principio a la pandemia de coronavirus y se resistió a tomar medidas, lo que ha disparado los contagios en el país: 268.000 diagnósticos y 32.000 muertes. En EE.UU. hay tres millones de diagnósticos y 133.000 fallecidos. México tiene 126 millones de habitantes y EE.UU., 320 millones.
