Una mujer, vía celular, intenta convencer a su mejor amiga, que no rompa su matrimonio. Son las 11:45 pm.. El caso es de emergencia. Que esas cosas no pueden terminarse, así, de manera, impulsiva, precipitada, abrupta. Que es una locura, escaparse en vuelo privado, a Nueva York, mañana muy temprano, llevándose consigno a los tres niñitos del matrimonio. Que si, otra vez, le ha descubierto un romance al buen señor, es más práctico armar un zafarrancho y acabarle la “rochelita”. Que al final –lo dice la improvisada consejera, por experiencia propia- todos los hombres son una porquería y, que en todo caso, el de su amiga no es el peor. Que, además, el adulterino, es un destacado político venezolano, que ha luchado y sigue luchando de manera denodada por reponer la democracia en Venezuela.