Con una durísima carta, presentó este martes su renuncia otra importante editora de The New York Times, en el último eslabón -al menos por ahora- de la intensa polémica que se inició en el diario tras las movilizaciones antirraciales tras el asesinato de George Floyd y la publicación de un columna de opinión del senador republicano por Arkansas, Tom Cotton, que pedía la intervención del ejército para sofocar las protestas. Las quejas de muchos lectores por la publicación de esa carta y sobre todo, de buena parte de la redacción del diario, derivó en la renuncia a principios de junio del editor de opinión James Bennet. Pero el debate interno está lejos de apagarse.
