- Así lo afirma Victoria Peña, coordinadora del Sector Trabajadores de Voluntad Popular en la parroquia El Paraíso de Caracas, quien asevera que en el país los adultos mayores no tienen calidad de vida y “son vejados y sometidos”
Por ALFREDO CONDE
Los días del pago de la muy exigua pensión del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS), que reciben quienes trabajaron toda su vida por Venezuela, hemos observado a los adultos mayores haciendo largas colas durante horas y en condiciones extremas bajo un inclemente sol o la lluvia.
Resulta que es grande la necesidad que tienen de recibir dinero en efectivo, que por regla general no representa ni siquiera el monto total de lo que por derecho les corresponde. En pandemia las cosas han cambiado algo, pero lo que no ha variado es el insignificante pago, que solo alcanza para tomarse dos cafés grandes en una panadería, no sin antes poner dinero adicional para poder cancelarlos.
Victoria Peña, coordinadora del Sector Trabajadores de Voluntad Popular en la parroquia El Paraíso de Caracas, expuso para CCNesnoticias la real situación que viven los adultos mayores en tiempo de pandemia.
PENSIÓN DE HAMBRE
Peña señala que “estamos hablando de una pensión que es hambre y miseria… El monto de 400.000 bolívares, se traducen en menos de dos dólares mensuales, monto del que dependen los pensionados para poder llevarse el pan a la boca y comprar sus medicamentos. La realidad es que eso no les alcanza ni para comprarse un kilo de queso. El GRAN LEGADO (solicitó las mayúsculas) de Chávez que hoy se vive es la cifra de 5 millones de pensionados que viven en la completa pobreza. precisa la dirigente de VP.
“Los adultos mayores en Venezuela son la población más vulnerable ante el deterioro del poder adquisitivo en el país, esta situación refleja que las políticas implementadas por el régimen venezolano han acabado con el valor del trabajo y del ingreso que se percibe por él”, agrega Peña.

ATROPELLOS Y REPRESIÓN
La coordinadora del Sector Trabajadores de VP-El Paraíso destaca que para el régimen los pensionados no tienen el derecho constitucional a la protesta pacífica, como sucedió en días pasados en la Plaza de la Moneda en la parroquia Altagracia de Caracas, cuando la Guardia Nacional Bolivariana arremetió contra ellos y los periodistas que estaban presentes en el lugar.
En efecto, las redes sociales se sacudieron el pasado 23 de julio ante la brutalidad de los uniformados quienes, incluso, de manera aberrante cargaron contra un grupo de adultos mayores para tratar de arrebatarles una bandera de Venezuela, símbolo patrio que pertenece a todos los venezolanos.
Usuarios denunciaron este jueves que pensionados que protestaban a las afueras del IVSS en Caracas fueron agredidos brutalmente por la GNB. Personalidades políticas se pronunciaron contra nueva arremetida del régimen contra adultos mayores que exigen sus derechos #23Jul pic.twitter.com/6H5Y28Ndob
— Elimpulso.com (@elimpulsocom) July 23, 2020
“Es así. No conforme con esto el régimen venezolano en esa protesta reprimió a indefensos y desarmados adultos mayores en el centro de Caracas. Con esta acción los afectados le exigían al régimen de Maduro que normalice el pago de las pensiones y jubilaciones y abone en cuenta a los beneficiarios los importes adeudados desde enero de 2016 a la fecha”, Victoria Peña.
“Las pensiones del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales son limosnas que matan de hambre al pensionado, llevándolo a la precariedad y la fatalidad. Los pensionados ya no encuentran qué hacer para poder comprar los medicamentos y la comida que requieren, porque lo que les abona el IVSS en un mes no les alcanza para comprar nada. ¡De lo único que no se salvan es del hambre!, exclama.
POBREZA MULTIDIMENSIONAL
“Venezuela se ha convertido en un lugar sin condiciones favorables para las poblaciones más vulnerables, entre ellas, los adultos mayores. La distintas ONGs, han ratificado la crítica situación de la alimentación en el país, al concluir que los adultos mayores venezolanos pierden entre 1 y 2 kilos al mes por el casi imposible acceso a una dieta adecuada, todo ello de acuerdo a estudios recientes”, sostiene.
Hablar de vejez es imaginar una vida tranquila, una vida que es imposible alcanzar con una inflación acumulada y sin ningún control, en un entorno donde 48% de los hogares venezolanos sufre pobreza multidimensional”.
La dirigente reitera que “hablar de vejez es imaginar una vida tranquila, pero aquí es una vida que es imposible alcanzar con una inflación acumulada y sin ningún control, en un entorno donde 48% de los hogares venezolanos sufre pobreza multidimensional, según la Encuesta de Condiciones de Vida. Venezuela es el único país latinoamericano en que da miedo llegar a adulto mayor”, sentencia.
Para concluir, Victoria Peña señala que “es necesario que los pensionados venezolanos reciban un trato digno, el que se merecen, sin tener que preocuparse si podrán comer y comprar sus medicamentos al mismo tiempo, por lo que resulta urgente el cambio a un gobierno que sí se preocupe de los adultos mayores y de la familia en general, pues queda más que claro que con este régimen esto no será posible”.
Twitter: @Alconde