Es el título de la gran novela de Tolstoy, pero igual si revisamos los primeros textos de la literatura, mitologías y leyendas de todos los pueblos y naciones, de todas las culturas, empezando por la poesía, es una épica de la violencia humana. En la Biblia, Caín y Abel. En Grecia, Homero y la Guerra de Troya, etcétera; y así hasta nuestros días. Todos los libros de historia se nutren de guerras y conflictos, normalmente se justifican y hasta se exaltan. En la escuela, al niño se le satura de “héroes” y sus hazañas, y en el cine y videos-juegos, ni hablar. Lucha, conflicto, supremacía, poder, ganar, ser ganador. Es toda una “cultura de la violencia y la guerra”. Se llegó a decir que las guerras eran inevitables y necesarias y se definió la PAZ como un “período entre dos guerras “y la cínica frase “de si quieres paz, prepárate para la guerra”. Historia cainítica y el hombre lobo del hombre. Esa es la línea cultural y educativa dominante en la historia humana, impuesta por una realidad siempre presente.