Brian Fincheltub: Los muertos que sí duelen

La muerte de cualquier ser humano es siempre un hecho lamentable. Algunos, sin embargo, no estarán de acuerdo conmigo y dirán más bien “casi siempre“. Personalmente considero que incluso aquellos seres humanos cuya existencia no estuvo dedicada a hacer el bien sobre la tierra merecen vivir, pues que se vayan de manera repentina sin pagar por todo lo que hicieron en vida es demasiada impunidad. Yo hubiese querido, por ejemplo, otro final para el fallecido presidente, Hugo Chávez Frías. Hubiese preferido verlo presenciar, en primera instancia, el derrumbe de su proyecto político y económico, obra de la cual fue el principal artífice. Pero sobre todo, hubiese querido verlo pagar sus enormes cuentas con la justicia terrenal. En unas de sus últimas transmisiones el difunto Hugo Chávez, el mismo que le destruyó la existencia a millones de venezolanos, rogó ante D.os por más vida, sus plegarias no fueron escuchadas, tampoco las de muchos venezolanos que pedían verlo sin poder y rindiéndole cuentas a la justicia nacional e internacional.

Clique aqui para ver articulo original

Author: Pablo Perez