Como si se tratase de la ejemplificación del poema “vinieron por mi” del pastor de origen alemán, Martin Niemöller, la realidad venezolana no deja de sorprendernos. Esta vez, les tocó a quienes durante años fueron los aliados incondicionales del chavismo. Les tocó a los partidos políticos del llamado “Polo patriótico”, cuyos miembros no solo no dijeron nada cuando la dictadura intervino todos los partidos de la oposición, sino que aplaudieron cada medida, como ha sido su costumbre durante más de veinte años. La moral de la historia es que cuando les tocó a ellos, no hubo nadie que saliera en su defensa, cosa natural.