Los gatos tienen una fama bien ganada de ser animales sumamente higiénicos, y cualquiera que tenga un felino en casa y se halla detenido a observarlos podrá haber notado la gran cantidad de tiempo al día que invierten en acicalarse. A pesar de esto, puede que en algún momento te toque bañar tú mismo a un gato adulto, y esto no es un trabajo fácil, ni para ti ni para el felino en cuestión, que tratará con todas sus fuerzas de huir de ti.
