Aún cuando existan quienes insistan en blandir el nacionalismo y nieguen a la sociedad abierta, la verdad es que es algo así como pararse frente a un tsunami con una tabla de surf. No es posible detener la realidad global, porque simplemente llegó para quedarse. Se va a quedar con lo bueno y lo malo. Se va a quedar a lo grande, a lo global. Sin embargo, la negación de esta realidad, lleva a los enemigos de la sociedad abierta a cometer errores en la geopolítica mundial. Hoy ocurren enfrentamientos económicos entre los países a escala global, afectando al resto del planeta. Ya no estamos en una pelea de boxeo de espectadores, sentados vitoreando a uno de los boxeadores; ahora no hay ring y el boxeador le puede pegar a todos. Hemos presenciado la pelea de USA y China en materia de aranceles, el desafío de Rusia a la OPEP y a menos de un día de esto, los anuncios de Arabia Saudita que desplomaron los precios del crudo en los mercados internacionales y pare uno de contar. Ahora es que se va a poner buena la pulseada esta de campeonato mundial.