Está científicamente comprobado que el Sars CoV-2 puede escapar de la boca o la nariz de alguien, permanecer unos minutos en el aire y caer en superficies, o entrar en la boca, ojos o nariz de otra persona. Otros estudios más recientes señalan que en ambientes húmedos, las gotas tardarían más en secarse y, por lo tanto, la permanencia del virus es más prolongada. En un escenario como este, productos que dejen efecto residual, como el que Covisol deja sobre las superficies, juega un rol importante en la interrupción de la cadena de contagio del covid-19.
