En general el régimen sigue el protocolo de todos los sistemas autoritarios con acentuados rasgos dictatoriales. Entre esas características destacan: la represión a las manifestaciones públicas de la disidencia, la existencia de presos políticos, las limitaciones a la libertad de expresión, la violación permanente de los Derechos Humanos y las pragmáticas alianzas internacionales con gobiernos semejantes.