Omar Estacio Z.: Un animal para la salubridad pública

¿Vale la pena la inversión, semanal, en calorías/hombre (o en calorías/mujer, si la lectora es una dama)? ¿Vale la pena, el desgaste óptico, cada jueves, día fijo de las presentes crónicas; el sobreuso de uno o varios pañuelos en la nariz, para narrar o leer información sobre tanta pestilencia; valen la pena, el consumo en tímpanos y saliva, si los comentarios son a viva voz?
Lo anterior me venía a la mente con motivo de la designación de un ¿expelotero? ¿exreggeatonero? ¿extrotaconventos, no tan ex? como manejador de la hecatombe sanitaria que sacude a lo que alguna vez fue país, bello, amistoso, acogedor, dicharachero, oferente de oportunidades con base en el trabajo honesto y tesonero.

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Author: Pablo Perez