El comunicado de la Conferencia Episcopal Venezolana ante las elecciones parlamentarias, ha provocado las más disímiles interpretaciones, que van desde lo laudatorio hasta el desencanto, aunque todas con reconocimiento y respeto por esta institución, perseverante en su lucha por la democracia y la justicia. No nos sumaremos a las exégesis sobre el contenido del texto, cuya sinuosa redacción efectivamente se presta a tan variadas lecturas. Solo deseamos subrayar la exigencia que en el mismo se hace a dirigentes y partidos políticos a “asumir la responsabilidad de buscar salidas y generar propuestas para el pueblo que durante años ha creído en ellos, pues la sola abstención hará crecer la fractura político-social y la desesperanza ante el futuro”.