Ocho pruebas del coronavirus dieron positivo en la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), luego de la jornada ocurrida a mediados de julio cuando se aplicaron los test a los funcionarios y detenidos. Las únicas medidas tomadas es ubicar a los contagiados en un área de aislamiento, que no ofrece garantía alguna de atención óptima. La esposa de un oficial, detenido por conspiración, revela que “algunos militares llamaron el jueves pasado, pero de otros no se sabe nada. Nadie allí da información. Pero el Gobierno está más preocupado por Alex Saab que por el estado de los detenidos en la DGCIM o el SEBIN”.
