Recientemente estalló el estupor en Miranda (estupor que no cesa) por un decreto emitido por la gobernación usurpada, según el cual para la adquisición de bienes y alimentos se debería cumplir un riguroso, tanto como engorroso, sistema de compras atenido al número terminal de la cédula de identidad por tan solo dos veces a la semana (dos medios días, para ser más exactos).