Por allí circulan rumores de unas supuestas conversaciones que contarían con el aval de la Unión Europea y otras instancias internacionales –la ronda de Noruega revitalizada- que podrían desembocar en un acuerdo global para realizar los comicios parlamentarios y la elección del Presidente de la República, con todas las garantías establecidas en la Ley del Sufragio y de acuerdo con las exigencias de la ONU, la UE y las demás organizaciones interesadas en que la crisis nacional se resuelva de forma pacífica. Sin vencedores, ni vencidos. Según los mismos siseos, hay dirigentes dentro del oficialismo preocupados por los efectos letales de las sanciones y por la parálisis nacional, acentuada por los efectos de la Covid-19. Frente a esas especies solo cabe esperar que sean ciertas. Que la sensatez se imponga y que, en efecto, haya gente pensando en cómo resolver las penurias del país, y no en ver cómo la casta gobernante sigue abrochada al poder.