1- En varios dirigentes de distintos ámbitos y en ciudadanos de a pie hay la percepción de que la tarea de remover el régimen es imposible; que esta guerra se perdió. La idea de que Venezuela ya es Cuba enmarca esa percepción. No se trataría de una batalla fracasada sino del fin de la guerra con una derrota monumental, inmerecida, costosísima y final. No quedaría a esta generación sino recoger los trastos; buscar en el campo de batalla a nuestros muertos para enterrarlos y sus pertenencias para devolverlas a los familiares; las banderas para exhibirlas en el gran Museo de las Causas Perdidas.