Hay razones para que la oposición no tenga en este momento una hoja de ruta compartida, se han expresado públicamente las desavenencias y ello me parece a pesar del dicho popular que dice que la ropa sucia se lava en casa algo inevitable, porque existen diversas opiniones en el cómo salir de esta pesadilla que ya dura demasiado, pero si hay voluntad se puede llegar a un acuerdo puntual para enfrentar el régimen, que se hace fuerte a lo interno y débil al exterior. Esta realidad bipolar incrementa el nivel de incertidumbre en la percepción de lo político venezolano, pues parece como si un médico al preguntarle por la condición de un paciente respondiera, que lo ve muy desmejorado en su apariencia, pero que su organismo está fuerte como un roble.