Causó alguna sorpresa el indulto que el chavismo otorgó a poco más de una cuarta parte de los líderes de la oposición perseguidos, encarcelados o exiliados. El gesto es en realidad parte de una calculada operación destinada a deshacerse de Juan Guaidó, al que Occidente reconoce como legítimo presidente interino de Venezuela. Y en última instancia tiene como fin apuntalar la dictadura comunista que padece el país caribeño. Para vergüenza de todos los españoles, se trata de una tarea en la que nuestro Gobierno desempeña un importante papel.